Qué hacer ante el dolor de rodilla
- Descansa la articulación y evita actividades que aumenten el dolor.
- Aplica compresas frías durante 15-20 minutos, 2-3 veces al día; alterna con compresas tibias para relajar la zona.
- Eleva la pierna y, si es necesario, usa una rodillera para mayor soporte.
Medicamentos recomendados
- Ibuprofeno, naproxeno: Antiinflamatorios no esteroides (AINEs) que ayudan a reducir dolor e inflamación. Úsalos solo el tiempo necesario y con indicación médica, especialmente si tienes problemas gástricos o renales.
- Diclofenaco gel: Aplicación tópica para aliviar el dolor localizado.
- Diclofenaco, meloxicam, celecoxib (tabletas): Solo bajo prescripción médica, ya que pueden tener efectos secundarios.
- Considera el uso de vendas kinesiológicas o rodilleras para soporte temporal.
Suplementos que pueden apoyar
- Glucosamina + condroitina, colágeno tipo II, cúrcuma: Pueden contribuir al mantenimiento de la salud articular. Consulta a tu médico antes de iniciar cualquier suplemento.
Vitaminas y minerales útiles
- Vitamina D, calcio, magnesio, omega-3 y colágeno: Pueden complementar el tratamiento para fortalecer huesos y articulaciones, pero no sustituyen el tratamiento médico.
¿Cuándo consultar al médico?
- Si el dolor es intenso, no mejora en unos días, existe hinchazón severa, fiebre, deformidad, dificultad para mover la rodilla o si hubo una lesión importante.
- No te automediques por periodos prolongados y consulta siempre ante dudas o antecedentes de enfermedades crónicas.
Recuerda: Esta información es orientativa y no sustituye la valoración médica individual.