¿Qué son y para qué se usan?
Las lágrimas artificiales (gotas lubricantes) ayudan a aliviar la resequedad, irritación o sensación de cuerpo extraño en los ojos, causadas por el ojo seco.
¿Cómo usarlas correctamente?
- Frecuencia de uso: Si necesitas aplicar lágrimas artificiales más de 4 veces al día, elige presentaciones SIN conservadores, ya que los conservadores pueden irritar o dañar la córnea con uso frecuente.
- Almacenamiento: Las lágrimas artificiales sin conservador deben mantenerse en refrigeración y desecharse después de abrirlas, siguiendo las indicaciones del envase.
- Formatos disponibles:
- Gotas multidosis (con conservador): máximo 4 veces al día.
- Gotas monodosis (sin conservador): seguras para uso frecuente, incluso en personas con ojos sensibles o después de cirugías oculares.
Medicamentos y marcas comunes
- Lágrimas artificiales: Refresh®, Systane®, Hipotears®, Genteal®.
- Sustancias farmacéuticas: Hipromelosa (genérico), carboximetilcelulosa, polietilenglicol, povidona.
Suplementos útiles
- Omega-3 (DHA y EPA): Suplementos de ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a reducir los síntomas de ojo seco a largo plazo.
- Luteína y zeaxantina: Antioxidantes que apoyan la salud ocular, aunque su efecto directo sobre el ojo seco es limitado.
Vitaminas y minerales recomendados
- Vitamina A: Esencial para la salud de la superficie ocular.
- Omega-3: Fundamental para la función lagrimal.
¿Cuándo consultar al médico?
Acude con un especialista si presentas:
- Dolor ocular intenso.
- Cambios súbitos en la visión.
- Secreción abundante o enrojecimiento severo.
- Síntomas que no mejoran o empeoran a pesar del uso de lágrimas artificiales.
Nota: No todas las lágrimas artificiales son iguales; elige el tipo más adecuado junto con tu médico, especialmente si tienes enfermedades oculares previas.