Qué hacer
- Acude con tu médico para descartar problemas hormonales (como alteraciones de tiroides, insulina o cortisol).
- Lleva un diario detallado de lo que comes; solemos subestimar las calorías consumidas.
- Evalúa la calidad y cantidad de tu sueño, ya que dormir mal puede dificultar la pérdida de peso.
Medicamentos (siempre bajo supervisión médica)
- Orlistat 60 mg (nombre comercial Alli, de venta libre en México): ayuda a disminuir la absorción de grasas.
- Semaglutida u Ozempic: medicamentos inyectables que regulan el apetito y el metabolismo, bajo prescripción médica.
- Consulta con tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento farmacológico para bajar de peso.
Suplementos (consulta a un profesional de salud antes de usarlos)
- Berberina: puede ayudar a regular la glucosa.
- L-Carnitina L-Tartrato y CLA: investigados como auxiliares en el metabolismo de grasas.
- Fibra de Psyllium: aporta saciedad y mejora la digestión.
- Té verde (EGCG): relacionado con el metabolismo.
Vitaminas y minerales
- Vitamina D, Magnesio, Cromo picolinato y Vitamina B12: su deficiencia puede dificultar el metabolismo; idealmente, revisa tus niveles con análisis clínicos.
Herramientas útiles
- Báscula de grasa corporal: para monitorear cambios en la composición y no solo en el peso.
- Monitor de actividad o contador de pasos: ayuda a registrar tu actividad diaria.
- Fibra en polvo: puedes tomarla antes de las comidas principales para aumentar la saciedad.
Importante
Si notas pérdida de peso inexplicable, fatiga extrema, caída de cabello, cambios en la piel, sed excesiva, o cualquier otro síntoma inusual, consulta a tu médico de inmediato. Evita automedicarte y recuerda que cada caso es diferente; la atención personalizada es clave.