Qué puedes hacer
- Realiza estiramientos suaves y ejercicios de movilidad, evitando movimientos bruscos.
- Aplica calor local (por ejemplo, con una compresa caliente o parche térmico) para relajar la zona lumbar.
- Evita cargar objetos pesados o realizar esfuerzos físicos intensos mientras persista el dolor.
Medicamentos recomendados
- Analgésicos y antiinflamatorios de venta libre como ibuprofeno o naproxeno (consulta siempre la dosis adecuada y posibles contraindicaciones).
- Para uso tópico, puedes aplicar diclofenaco en gel o utilizar parches de diclofenaco para reducir dolor e inflamación local.
- En algunos casos, el médico puede indicar otros productos como bencinamina o combinaciones específicas (ej. Lumboxen).
Suplementos que pueden apoyar
- Cúrcuma (propiedades antiinflamatorias, aunque la evidencia es limitada).
- Colágeno hidrolizado (puede apoyar la salud articular y de tejidos conectivos).
Vitaminas y minerales sugeridos
- Magnesio, vitamina D y calcio pueden ser útiles para la salud muscular y ósea, pero su uso debe ser individualizado según tus necesidades.
Otros apoyos
- Parche térmico reutilizable o desechable para alivio local.
- Faja lumbar para soporte temporal (utilizar solo por periodos cortos y bajo recomendación médica).
Importante: Si el dolor es muy intenso, dura más de una semana, se acompaña de fiebre, debilidad, pérdida de sensibilidad en piernas o dificultad para controlar esfínteres, acude de inmediato al médico. No uses medicamentos sin supervisión si tienes enfermedades crónicas, embarazo o tomas otros fármacos.